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COACHING PARA CONSEGUIR TUS PROPÓSITOS

¿Te cuesta concretar tus objetivos? ¿Tienes claro lo que te gustaría, pero no sabes cómo llevarlo a la práctica? 

Ahora que el verano termina, nos acercamos a ese momento de los «buenos propósitos» en el que, nuevamente, retomamos esos planes que llevamos tiempo posponiendo. Pensamos que esta vez será la definitiva, y nos hacemos una lista de esas tareas que siempre tenemos «por hacer», con el convencimiento de que, esta vez sí, las pondremos en marcha. Sin embargo, como dijo Einstein «locura es hacer la misma cosa una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes».

«De acuerdo»- pensarás – «Se dice muy fácil». «Debo hacer algo distinto… pero ¿qué? Si lo supiera, ya lo habría hecho….»

Si tengo claro que quiero hacer algo, ¿por qué no lo consigo? ¿por qué, año tras año, llega diciembre y me doy cuenta de que sigo donde estaba y de que el trabajo y los demás deberes cotidianos han consumido todo mi tiempo y no he hecho lo que QUERÍA  hacer?

En primer lugar,  te diré que proponerse una tarea ya es un primer paso y, además, muy importante. Si no estás dispuesto a dejarte llevar, si tienes una ilusión, si quieres algo más, pero no sabes cómo darle forma, participar en un proceso de coaching puede servirte de ayuda para salir de donde estás.

Estas son algunas de las «causas» que, a menudo,  nos impiden avanzar en nuestros propósitos. ¿Te sientes identificado con alguna?:

No tener claramente definido un objetivo: A veces tenemos claro «lo que no queremos», lo que no nos gusta, pero no sabemos definir dónde queremos llegar. Tenemos un sueño difuso, una idea abstracta, o simplemente tenemos un malestar, no nos sentimos a gusto, pero no sabemos por qué.
No ser consciente de la realidad: Normalmente, creemos tener clarísimo lo que hacemos e, incluso, el por qué. Sin embargo, es sorprendente la cantidad de cosas que hacemos sin darnos cuenta, las conductas repetitivas y los pensamientos inconscientes que están boicoteando nuestro objetivo. Es necesario sacarlos a la superficie, porque sólo desde la consciencia se podrán cambiar.
Adoptar los objetivos de otros: A veces «nos imponemos» objetivos a nosotros mismos . Pero, ¿de verdad queremos cumplir lo que nos hemos propuesto? Te invito a que te preguntes si TIENES QUE hacerlo o si QUIERES hacerlo. Si tu objetivo no es suficientemente motivador para tí, si no te seduce lo suficiente como para vencer las resistencias e, incluso, los temores, seguirás anteponiendo cualquier otra tarea.
Falta de confianza: si no sientes que puedes cumplirlo, dificilmente lo harás. Según las palabras atribuidas a Henry Ford, «si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón».
No quieres asumir la responsabilidad: Es cierto, a veces conseguir lo que uno se propone, cuesta, hay que hacer un esfuerzo. ¿Hasta dónde estás dispuesto a poner de tu parte? ¿Qué precio estás dispuesto a pagar? ¿Qué pasará si no lo consigues? (Recuerda: ¡no hay fracasos, sólo aprendizajes!).
No sabes como hacerlo: a veces no nos permitimos ponernos objetivos porque no sabemos cómo cumplirlos. «Como no se cómo hacerlo, lo ignoro y hago como si no lo quisiera». Sin embargo, ésto, raramente se consigue y, normalmente, eso que no hemos cumplido nos persigue en forma de «tarea pendiente»…

La lista podría ser interminable… ¿Te sientes identificado con alguna ellas? Si es así, te invito a que valores realizar un proceso de coaching. Podemos cerrar una primera sesión exploratoria gratuita, en la que explicarte, con todo detalle, como funciona el proceso, y resolver todas tus dudas.

¡Ponte en marcha y el destino actuará en tu favor! ¿Te atreves?